sábado, 4 de agosto de 2007

Autobiografía o Autopsia?


Intento conocerme, entenderme. Abrirme como si pescara un cuchillo y realizara un corte vertical a través de todo mi cuerpo, para así, ver si de una vez por todas descubro qué me pasa. El corte es mi libro, o mis escritos, ojala cortar profundo, para poder llegar al alma en su forma más clara y menos evidente.

Quien sabe, quizás me logre conocer....

...

Algo no anda bien…. No se que me pasa, realmente no se. Siento un dolor en la cabeza enorme que no se va, y un dolor interior enorme, que no se va. Como si anduviera con un nudo en la garganta, como si necesitara llorar mucho, demasiado. De repente creo que tengo depresión, no se, me da pena, como es posible que me de pena? debería estar tan feliz por las oportunidades y la vida que dios me dio, por la suerte que he tenido en tantos aspectos, realmente debería, pero no, tengo pena, depresión, tristeza enorme. Es como un circulo vicioso, me siento fea, me siento gorda, me siento floja, me siento egoísta, me siento (no se bien la palabra pero algo así como ermitaña)…en fin, me siento mal.

El problema que, como dije anteriormente, es un círculo vicioso. Empiezo sintiéndome mal, trato de darme cuenta intelectualmente de que no hay fundamento para este tipo de sentir, me siento peor aun porque no logro unir lo que siento con lo que pienso y termino cada vez mas deprimida.

Es tan difícil y debería ser tan fácil. Porque soy tan negativa? Porque soy tan poco estable emocionalmente? Porque me afectan tanto las cosas que no deberían? Porque? Porque? Porque?, y no paro, no paro y llega un minuto en que el cuerpo yace absolutamente falto de energías y la cabeza hierve al punto de querer explotar. Y es que pienso… ¿quién en su sano juicio podría aguantarme con este tipo de inestabilidad? ¿Cuánto tiempo tardaran en a renunciar a mí? porque inevitablemente se agotaran, yo ya no me aguanto, me agoto, me agoto en la pelea que consiste; por un lado de convencerme que soy linda, que lo importante está adentro, que debería estar agradecida por todo lo que tengo (material e inmaterialmente hablando ya que nací en una familia donde nunca me ha faltado nada, ni en lo económico ni en el amor) y por el otro sintiendo, y me imagino que en algún aspecto pensando también, todas esas otras cosas desagradables que he mencionado mas arriba..

Y tengo que decirlo, no siempre fue así A ver. Toda mi vida fui “extremadamente sensible”, la típica niñita llorona, que al primer insulto, tono de voz insidioso, mirada dañina, lo que sea, armaba un escándalo, y se sentía fuertemente dañada. Poco a poco fui creciendo y me empecé a dar cuenta que esto tenía fundamento en mi condición de hija única, sumamente sobreprotegida por mi madre, y así empecé a entender un millón de cosas. Cosas como por ejemplo que el mundo no giraba en torno a mí, que lo peor que le podía pasar a uno en el mundo era ser perna o no tener amigas (justamente lo que viví en enseñanza básica) y que hay que ser fuertes, aprender a callarse cosas, que hay que escuchar al resto (por que al igual que nunca me importó un comino lo que me dijera el resto, ahora me imagino que tampoco a nadie le importaba lo que yo comunicaba), que nunca hay que tratar mal a nadie, por la razón que sea, aun cuando esa persona este hiriéndonos. Esto lo aprendí una vez que discutí con una amiga en el pasillo del colegio, ella me estaba retando por algo (me dejo plantada en algún compromiso y aun así me retó), yo monté en cólera y la trate mal verbalmente (mas bien con un tono fuerte que con palabras groseras). Esa situación fue presenciada por otra amiga que me hizo ver lo mal de mi comportamiento, aun cuando esta persona se haya portado de una manera incorrecta conmigo, eso no justificaba un mal trato de mi parte… como bien dijo Mahatma Gandhi: tanto ojo por ojo va a terminar por dejar ciego al mundo.

A partir de ese momento comencé a guardarme cosas, a manejar mis sentimientos, a controlar mis respuestas y reacciones y, a disfrutar la vida (de una manera bien infantil la verdad). Me gustaban niños que no conocía, más tarde comprendí que solo eran idealizaciones, pero lo pasaba bien, eran una entretención sana, un tema con las amigas, un juego que amarraba fuertemente mi ego y claramente mi autoestima también (nunca viví una relación muy seria durante la época escolar).

Llegó el tiempo en que tuve que ingresar a la universidad y debo decirlo, la burbuja literalmente se rompió. Viniendo de una familia católico-cristiana y de un colegio de monjas americanas, debo reconocer que tenía fuertemente enraizadas las creencias de esta religión, fríamente calculada cualquier respuesta en defensa a ataques contra estos pensamientos y claro lo que estaba bien de lo que no. Rápidamente describiré lo que me pasó. Si el colegio había significado un paso en el abrir de ojos frente a mi persona en la sociedad, la universidad se convirtió en replantearme absolutamente todo lo que creía y sabía de mi misma, la vida y el universo.

Siempre me ha inundado un sentimiento enorme de soledad. No se bien como explicarlo, ya puedes ver que tengo muchos problemas en explicar las cosas que me pasan jajaja. Es un sentimiento muy extraño. Es más allá de una soledad terrenal, es una soledad a nivel de existencia in entendible, solo se puede sentir. Toda mi vida he estado encerrada en este cuerpo, he vivido toda la vida en mi vida, siendo yo, y viviré el resto que me quede en este cuerpo y con esta mente. Es tan raro, solo seré Nicole Hirigoyen en esta vida. De repente digo PARA! Nicole piensa, esta es LA vez que estas en la tierra, o que tienes conciencia de ello de esta manera, se te dio vida y estas aquí, ahora, el resto de las personas pueden ser imaginación, puede que lo que tu vez rosado sea realmente azul, pero nunca lo sabrás, como puede un perro saber que es daltónico si nunca ha visto otros colores que el negro y blanco?.

Una de las cosas más saludables que he escuchado ha sido una vez, en el living de mi casa, a una tía decirme que me deje un rato descansar, es más, me dijo algo así como; Nicole date un break, debe ser agotador vivir con ese pajeo mental continuo. Y es verdad. Que sabias palabras tía!, debo decirlo, en palabras gringas, lo mejor sería just let go… Dejarme ir, dejarme ser, dejarme estar. Disfrutar una buena película en mi casa, sin importarme la ropa que traiga puesta, el estado de mi pelo o los kilos de más en mi cintura. Dios mío que difícil se ha vuelto eso!, mientras mas conciente me he hecho de mi misma menos feliz soy. Antes, de pequeña, era inmensamente feliz, ni me acuerdo de haberme sentido fea o gorda, o todas estas nimiedades que afectan tanto mi vida hoy. Cuando chica todo era diferente, vivía en otro mundo, no era conciente de nada, solo me interesaba jugar, jugar con mis primos por el campo. Todos los días eran tan intensos, tan entretenidos, construíamos casas en los árboles, hacíamos paseos o “pasayatas” por lugares inexplorados, reuniones nocturnas en el fogón, jugar a la escondida con los grandes, hacer las guerras de uva bajo el parrón y, tantas actividades más que solo se pueden resumir en dos palabras, que para mi hasta el día de hoy son mágicas; Laguna Verde.

Continuare...

jueves, 2 de agosto de 2007

COME TU MISMO LA FRUTA

Este es uno de los muchos cuentos de Anthony de Mello, sacerdote jesuita famoso por sus libros y conferencias de superación personal...



COME TU MISMO LA FRUTA



En cierta ocasión se quejaba un discípulo a su maestro

"Siempre nos cuentas historias,

pero nunca nos revelas su significado"



El Maestro le replicó:

<<¿Te gustaría que alguien te ofreciera fruta

y la masticara antes de dártela?>>



Nadie puede descubrir tu propio significado en tu lugar.

Ni siquiera el Maestro.



Este cuentito, aunque corto, es bastante poderoso en su significado. Personalmente, y

digo personalmente ya quedó bien claro que los significados son personales, me pasa que tengo un desorden alimenticio, y mental diría yo, que no logro entender qué es lo que me pasa! he ido a todo tipo de doctores, tanto de medicina convencional como alternativa, pero no hay caso... al final me doy cuenta que es imposible que ellos sepan lo que tengo si ni siquiera yo misma se bien lo que es. Es verdad que muchas veces narrando los sintomas nos pueden ayudar a abrir los ojos frente a un problema que no conociamos o a cierta enfermedad fisica, pero no es hasta que nosotros mismos identificamos el problema y realmente queremos mejorarnos, que lo lograremos.



Yo, por lo que he logrado deducir, ya sé cual es mi problema; soy extremista, obsesiva, tengo que tener lo que quiero, tengo terror al fracaso y siento que nadie me va a querer por quien soy en mi interior. Todo esto se resume en que tengo un tipo extraño de bulimia (me viene un hambre devastador y termino comiendo desesperadamente hasta que me vienen reflujos que suman desde 200cc hasta 1lt) pero lo peor de todo, más que los síntomas físicos (reflujo) son los pensamientos destructivos y y todo el daño emocional que me inflinjo.

Recién, luego de haber comido groseramente, me puse a llorar desconsoladamente repitiendo una y otra vez: te odio, te odio, te odio... Lo peor de todo era le por qué... no era porque tuviese reflujo, no era por que me la gana la comida, era porque me encuentro gorda, fea, rancia, que voy camino a estar más gorda y que no puedo evitarlo. Ese es mi problema, siento que nadie me va a quere así, menos más gorda.



Y es que es grasioso pensar que tengo el mejor pololo del mundo que sé que me quiere muchísimo y que ni el estar mas gorda o más flaca van a cambiar lo que siente por mí. Pero es que no me lo creo, o nose, pareciera que quiero ver hasta que punto eso es cierto... no me entiendo.



Hoy me acordé de algo. Cuando chica jugaba campeonatos de tenis y entraba pensando que yo era mala, que la otra era mejor. Y me esforzaba nada en ganar, es más perdía tontamente, como si el partido estuviera siempre fuera de mis manos, como si mi mente estiuviera volando lejos, como si yo no tuviera control de nada de lo que sucedía ahí. Y entraba a la cancha con esa actitud ya que lo que yo entendía en el tenis era que el inteligente gana y el tonto pierde. Yo tenía esa idea al respecto y mi madre (según yo) pensaba lo mismo. De esta manera me disponía a entrar con una actitud perdedora porque yo decía que si mi madre realmente me quería lo haría a pesar de ser perder.

Creo que este hecho marcó mi vida y no se acabó saliendo del circuito sino que se vino a meter con más fuerza y desesperación en mi vida cotidiana.



Creo que de todo esto puedo sacar una cosa. Sé cual es mi problema, innseguridad.

El problema que se desprende es que pareciera que no me quiero mejorar. Y lo digo muy en serio. Si me quisiera mejorar ya hubiese tomado las medidas necesarias. Pero no lo he hecho.

Así que si el primer paso es reconocer que uno tiene una enfermedad, el segundo identificar esa enfermedad, el tercero debe ser QUERER SANARSE! el como vendrá de distintas formas. peor lo importante aca es intesificar el deseo de estar bien!.

Ojo. desear estar bien significa que no estamos contentos como estamos o con lo que somos (porque deseamos otra cosa). Ese pensamiento tampoco creo que sea el correcto. El problema es que tampoco se cual lo es.



En un documental que ví hablaban de un secreto para conseguir lo que uno quisiese... "La ley de la atracción". Esta dice que si nosotros relamente queremos algo solo lo tenemos que pedir al universo y luego este se encarga de que lo que pedimos se nos conceda.

Para que esto ocurra tenemos que pedir lo que queremos, imaginar que poseemos o que queremos, responder a las señales que se nos manden y así, nos llegará lo deseado.



Ahora que lo pienso volveré a ver ese documental y pondré en práctica este método a ver si funciona... si resulta escribiré al respecto...