El escritor danés Hans Christian Andersen es el responsable de traer a la vida muchísimos personajes de cuentos infantiles que, hoy por hoy, forman parte de la cultura popular de los pequeños.
Entre sus tantas obras se encuentra “El Patito Feo”, famoso cuento que trata de una “Madre Pata”, la cual da a luz 7 patitos, siendo el séptimo absolutamente distinto al resto. Estas diferencias hacen que el pequeño sea considerado el feo de la bandada, lo que se traduce en constantes burlas de sus hermanos, un sentimiento de rechazo por parte de sus más cercanos y, una tristeza enorme por no ser querido. Es por esta razón que el pequeño decide huir en busca de amigos que pudieran quererle. Finalmente se encuentra con una bandada de cisnes (pájaros más hermosos y elegantes que jamás haya visto) quienes le llaman para que se una estos, pues decían que él pertenecía ahí. El patito feo, incrédulo, entra al agua y, al mirar su reflejo en ésta, se ve convertido en un hermoso cisne también.
Esta historia me llama profundamente la atención ya que, aun siendo escrita hace ya más de 150 años, refleja una conducta social que en la actualidad se encuentra sobredimensionada. Me refiero a que hoy la superficialidad e intolerancia es una forma de vivir, y mirar la vida, generalizada en las distintas sociedades, sobretodo en los países desarrollados, lo que nos lleva cada día a tratar de modificar nuestro cuerpo para alcanzar los estándares de belleza que el sistema y la sociedad acepta.
Comenzare desde cero. Me gusta este cuento porque en primer lugar está dirigido a los niños. Este es un punto esencial si pensamos que son justamente los niños quienes formaran la futura sociedad y de quienes dependerá el desarrollo de la especie. Si unimos este hecho con el mensaje que Anderson quiere comunicar, con su aclamado “Patito Feo”, el resultado son dos cosas; un cuento que educa a las nuevas generaciones y, una crítica a la sociedad pues es un fiel y penoso reflejo de lo que ésta es.
Como podemos ver se trata de un ser que nació distinto de sus pares, el cual justamente es rechazado por estos debido a las notables diferencias físicas que este presentaba. Es aquí donde podemos ver la primera similitud con la sociedad y el aspecto intolerante de la misma, que no acepta lo distinto y lo cataloga de feo e inferior, por lo que desintegra en vez de integrar. Repito, fuerte similitud con nuestra sociedad (y me refiero al mundo entero con esto) que crea y crea subgrupos, los cuales buscan razones y fundamentos para sentirse mejores y más distintos de los demás (nazis, judíos, reyes, esclavos, paises, equipos de futbol, etc.) lo que finalmente nos separa tanto que realmente nos consideramos seres aparte del resto. Me explico mejor, pienso que todos somos únicos en esencia y que tenemos nuestras diferencias a nivel espiritual, mental y físico, pero que estas diferencias no nos ponen a unos sobre otros sino que por el contrario, al interactuar, y aprender, unos con otros vamos creciendo todos como una gran ente que somos, como humanidad, como una energía, pero para lograr esto mas que competir y separarnos, deberíamos colaborar y unirnos.
Otro tema importante de destacar es cómo el patito feo, tras su fuga, sufre una transformación tal que termina convertido en un hermoso cisne. Este suceso hace referencia al cambio y evolución espiritual que el pequeño desarrolla, lo que trasciende absolutamente todo. Este es un recorrido que se tiene que hacer sólo, pues el verdadero crecimiento está en cada uno de nosotros y para experimentarlo es necesaria la reflexión, humildad y apertura a lo externo. Los hermanos del patito, como grupo intolerante y poco receptivo, se quedan iguales pues han decidido no aprender del otro ya que se creen superiores. Su actitud se encuentra cegada, lo que los deja encerrados en un mundo material donde no se puede crecer. A diferencia, el grupo de cisnes es un grupo de seres espiritualmente más avanzados, bellos en esencia que ven más allá de lo físico (por esto es que hacen que el patito feo vea su “reflejo” pues este “reflejaba” que era un ser hermoso).
Las lecciones son infinitas, y las preguntas que nos quedan por hacer, muchas más aún. Sin embargo, para finalizar quisiera preguntar ¿Son las circunstancias las que crean a las personas? Mi respuesta, y lo comento a modo muy personal, es que los problemas o situaciones difíciles son las que nos hacen más fuertes, lo importante es educar a las generaciones para aceptarnos, ayudarnos y apoyarnos. Creo que de ésta manera guiaremos a quienes pueblan y poblaran el mundo a convertirse en hermosos cisnes. El problema es que como están las cosas en la actualidad, a lo único que guiamos a nuestros “patitos feos” es al quirófano, anorexia y consumismo, entre otras conductas, creando un foco cada vez mayor en todo lo material y a la vez cada vez menor en lo espiritual.
No puedo terminar sin antes mencionar que Anderson hace justamente esto, guiarnos al camino de la aceptación e integración, por lo que hago un llamado a continuar descifrando los hermosos y constructivos mensajes que nos entrega y también, porque no, a continuar leyéndolo a nuestros niños.
domingo, 21 de octubre de 2007
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